Esta representación representa a Ta José, un señor de campo que ha dedicado gran parte de su vida al trabajo honrado. Aunque ya comienzan a notarse en su rostro las huellas del tiempo y la experiencia, aún conserva la fortaleza y el espíritu de quien nunca le ha temido al esfuerzo. Su mirada transmite nobleza, humildad y la paz de un hombre de buen corazón, de esos que dejan una enseñanza con su ejemplo más que con sus palabras.
Para dar vida a esta representación realicé un profundo trabajo de transformación y realismo, cuidando cada detalle de su expresión, la textura de su piel, su barba y todos los acabados que hacen de esta pieza una obra llena de personalidad. A pesar de la sencillez de su apariencia, posee una presencia muy especial y una esencia que logra transmitir calidez y autenticidad.
Su atuendo está inspirado en la vestimenta de muchos hombres de campo de aquella época. La camisilla representa aquellas prendas confeccionadas con telas de sacos de harina y otros materiales que tenían a mano, reflejando una forma de vida humilde, donde el trabajo y la sencillez eran parte del día a día.
Como complemento elaboré para él un garabato decorado, realizado especialmente para esta representación, respetando el estilo tradicional del campesino y aportándole un detalle artesanal que enriquece aún más la pieza.
Este muñeco mide 22 pulgadas, está elaborado en goma completa y cuenta con sus partes íntimas definidas, manteniendo el nivel de realismo y calidad que caracteriza todas mis representaciones.
La carreta que aparece en las fotografías forma parte únicamente de la escenografía y no está incluida con la representación.
Como todas mis obras, esta representación es única y exclusiva, creada completamente a mano, donde cada detalle ha sido trabajado con dedicación para transmitir la esencia, la nobleza y la dignidad de un auténtico hombre de campo.