Un anciano de monte, de sabiduría y profunda espiritualidad. 🌿
Esta representación nos transporta a aquellos tiempos en que los conocimientos espirituales se transmitían de generación en generación, cuando el monte era escuela, refugio y fuente de poder para quienes conocían sus secretos.
Representa a un anciano de raíces haitianas, un hombre humilde, de pocas palabras, pero de inmensa sabiduría. Dedicó gran parte de su vida a la obra espiritual, trabajando con el palo, las hierbas, las raíces y todos aquellos elementos que la naturaleza ponía en sus manos. Conocedor de los misterios del monte, sabía que cada planta tenía su propósito, cada raíz guardaba una fuerza y que no todo conocimiento estaba destinado a cualquiera.
Su vida estuvo marcada por la fe, el respeto a los espíritus y las costumbres religiosas que defendió hasta sus últimos días. Un anciano de esos que imponían respeto sin necesidad de levantar la voz, porque su mayor autoridad estaba en su conocimiento y en la fuerza de su espiritualidad.
Esta representación mide 28 pulgadas y es completamente de goma. Ha recibido una profunda transformación realizada por mis manos, trabajando cuidadosamente su rostro para marcar las arrugas propias de la edad, incorporando cabello a su barba y pecho, y creando detalles que reflejan el paso de los años.
Su vestimenta es humilde y sencilla, confeccionada con telas rústicas que evocan la manera de vestir de aquellos tiempos. Cada pieza de su atuendo y cada atributo que lleva fueron elegidos para transmitir su personalidad, sus raíces y su conexión con la obra espiritual.
Una representación con carácter, historia y una presencia muy especial. De esas que parecen guardar en su mirada muchos años de secretos, vivencias y conocimientos que el tiempo jamás pudo borrar.