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TA JOSÉ – MISIONERO CURANDERO Luz y progreso a los buenos espíritus. Esta representación espiritual nos transporta a aquellos tiempos en que la sabiduría no se encontraba en los libros, sino en las experiencias de la vida, en los secretos del monte y en los conocimientos transmitidos de generación en generación. Representa a un anciano misionero curandero, hombre humilde, de profundas creencias religiosas, cuya espiritualidad estaba estrechamente ligada a San Lázaro. Conocedor de las hierbas, las raíces y los remedios tradicionales, dedicaba gran parte de su vida a preparar sus trabajos espirituales, buscando aliviar el sufrimiento de quienes acudían a él. Su pequeña choza era su lugar de recogimiento. Allí, entre sus recipientes de barro, sus plantas y sus atributos religiosos, encontraba la tranquilidad necesaria para desarrollar sus conocimientos. No necesitaba grandes riquezas, pues su mayor tesoro era la fe, la experiencia de sus años y aquella sabiduría que solamente el tiempo sabe entregar. Esta representación mide 15 pulgadas y es completamente de goma, con su anatomía y partes íntimas definidas. Ha sido totalmente personalizada por mis manos, trabajando cuidadosamente cada detalle de su rostro, las arrugas que reflejan su vejez, su cabello y barba, la tonalidad de su piel y su vestimenta humilde, buscando transmitir el carácter y la personalidad de este anciano curandero. Una pieza llena de pequeños detalles que cuentan su propia historia y reflejan la dedicación que lleva cada una de mis creaciones. Único y exclusivo, como cada representación que realizo. No existen dos iguales, porque cada una nace de un proceso artesanal donde mis manos le dan su propia identidad. |